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Categorías de gastos (1): La comida (y la gestión de la higiene personal y de la casa)

Este post es el primero de una serie de posts en los que explico cómo reducir cada una de las categorías de gasto que tengo. Hoy empezaré con la categoría “Comida”.

La verdad es que esta categoría es de las que menos me gusta ahorrar, porqué comer bien es una condición necesaria para tener una buena salud, tanto ahora como en el futuro: comer de calidad me evitará problemas de salud. Aún así, utilizo varios trucos para intentar ahorrar lo máximo:

  • No comer fuera: este es el primordial, y aun que esté relacionado más con el ocio, también he querido incluirlo en esta categoría, ya que se trata de comida. Como evito comer de restaurante (excepto en ocasiones especiales como mi cumpleaños), me compro más a menudo los caprichos que me apetecen, porqué así evito comprármelos en bares, que es más caro. Como caprichos me refiero a bebidas como coca-cola o cerveza, algún tipo de galletas, y algo tipo patatas de bolsa, pero de legumbres y más saludables.
  • Cenar muy ligero, una o más piezas de fruta: esto lo hago por varias razones: porque tardo poco tiempo en prepararlo y en limpiarlo, lo que me permite tener más tiempo para hacer otras cosas. Por otra parte, porque comer fruta es saludable, y finalmente, aunque no me gusta reconocerlo, para mantener un poco mi peso. Esto hace que, de las tres grandes comidas del día (desayuno, comida y cena), para una de ellas solo tenga que comprar fruta, que es más barato que una ración de pollo o de según qué crema de verduras.
  • Ir a comprar cada semana con las comidas ya pensadas desde casa: la compra consiste entonces en sólo los ingredientes que vaya a consumir esa semana. Hay veces que voy al mercado y compro carne o pescado para más días, pero el montón gastado a final de mes suele ser el mismo, porque las siguientes semanas gasto menos.
  • Comprar de oferta lo que vaya a consumir, si la hay: evidentemente, si hay productos en oferta que consumo habitualmente, compro para más días.
  • Beber agua del grifo: esto puede parecer una tontería, pero conozco bastante gente que compra agua embotellada. A parte de ser más dañino para el medio ambiente (he aquí otra vez que los gastos estén alineados con tus valores), me parece un lujo innecesario. Y el agua de mi grifo tampoco está muy buena. Sin embargo, es algo con lo que prefiero ahorrar.
  • Comprar poca carne y pescado: la carne y el pescado son platos más caros para comprar, así que estoy reduciendo mi consumo a dos (o tres) veces a la semana, y los sustituye por legumbres, verdura o arroz.
  • Aprovechar las veces que quedo con mi familia, que normalmente son los fines de semana, con mi madre o con mi tía, para hacer la comida en su casa: la comida al mediodía es mi comida principal, por lo que suelo aprovechar que sea esta comida, y no la cena, la que haga en casa de mi familia. Esto no quiere decir que no quede con ellos en otros momentos y en mi casa, o fuera, pero sí que acostumbro a comer un par de veces como mínimo al mes con ellos.

Reparto mi compra entre dos tiendas entre orgánicas y de quilómetro cero y el supermercado para comprar productos como detergentes, champús, etc. Podría ahorrar bastante más comprando los frescos también en el supermercado, pero también valoro la calidad de la comida (ya que muy pocas veces voy a comer de restaurante, y por lo tanto, es una de las cosas por las que de momento no quiere renunciar del todo). De todas maneras, he decidido que a partir de ahora voy a comprar más productos frescos en el supermercado, para comparar su calidad con las otras tiendas, y seguro que encuentro cosas donde hay poca diferencia, o incluso son mejores.

Por otro lado, para la comida soy poco de comparar precios entre cadenas, porque me gusta ir a menudo al mismo sitio, y también valoro la comodidad de que esté cerca y de que el tiempo que dedique a la compra sea poco. Pero bueno, esto es otra vía a explorar cuando quiera dedicarle más tiempo.

Bueno, tengo un par de cosas con las que puedo experimentar para ahorrar más en comida, y seguiré pensando en otras para seguir haciéndolo.

La inversión

Y finalmente el último concepto de los más importantes para la IF: la inversión. Para hacer que el dinero “trabaje” para ti, como dice Gregorio Hernández, del que os hablaré en unas líneas, hay que invertir el dinero y que éste nos genere unas rentas, es decir, unas cantidades de dinero, que, poco a poco, nos permitan ir cubriendo nuestros gastos hasta, en un determinado momento, esta específica nos permita cubrir todos nuestros gastos. Llegados el momento, ¡habremos alcanzado la independencia financiera!

No soy para nada una experta en economía ni finanzas, y sólo hace menos de medio año que me leí el primer libro sobre la bolsa –una pista sobre la estrategia de inversión que he escogido ;-)-, por lo que tómate lo que digo aquí como solo mi opinión, basada en las acciones que emprendo.

Mi primer libro sobre bolsa lo escribió Gregorio Hernández, y llegué a él gracias a un blog de una persona que entrevistó Ángel Alegre en su podcast de Vivir almáximo. Su título es ya muy sugerente: “Cómo invertir en Bolsa partiendo de cero: consiga la jubilación que se merece” y explica de manera muy entendedora y clara las distintas estrategias de inversión que existen, y cuál es, de forma razonada, la mejor estrategia de inversión para una persona “media”. Es decir, que no requiere de unos conocimientos complejos y es la opción más segura, a largo plazo, para ganar dinero.

En la red he visto experiencias de varios tipos (ejemplos de personas que están siguiendo una estrategia), pero, hasta ahora, y analizando de manera crítica el libro de Hernández, la que me atrae más, por parecerme la más segura, es la inversión a largo plazo en bolsa.

¿Y en qué consiste? Pues se trata de invertir tu dinero comprando acciones de empresas y no venderlas casi nunca (este “casi nunca” depende de algunas situaciones especiales que podréis leer en el libro, pero la filosofía principal es no vender”. Debes escoger las empresas que repartan “dividendos”, una cantidad de dinero que recibes, cada año, por cada acción que poseas. El objetivo es que estos dividendos vayan creciendo, con las acciones que vayas comprando a partir de tus ahorros y de la reinversión de los mismos dividendos, hasta que lleguen a ser una cantidad que tú hayas definido como la cantidad con la que puedes vivir y cubrir todos tus gastos.

Gregorio Jiménez además tiene una web con muchísimas herramientas y con unos foros muy activos y completos alrededor de este tipo de inversión, que van muy bien para ampliar la información y discutir con otras personas esta estrategia: invertirenbolsa.info (por ejemplo, gracias a este foro escogí el bróker que tengo actualmente, INGdirect).

Es una estrategia que entiendo y que pienso que existirá en el largo plazo. Hay otras estrategias, como la inversión en unos determinados índices, que no se si existirán  en el largo plazo. Por qué la escogí, en mi opinión hasta ahora:

  • Porqué es la más segura
  • Porqué cuando llegas a la independencia, tienes más riqueza -acciones- que con otras estrategias con ventajas, como la de la inversión en fondos índice

Voy a analizar otras opciones con más calma para decidir si continúo con esta estrategia o adopto otra.

Estrategias para aumentar los ingresos

Otro eje importante para conseguir la IF son los ingresos. Actualmente tengo unos ingresos provenientes del trabajo que hago de jornada completa como asalariada en una empresa. Con estos ingresos, el camino hacia la IF es largo, entre los 20-25 años al ritmo actual de ahorro y el nivel de vida que quiero tener cuando llegue el momento. Por ello, he estado estudiando maneras de aumentar mis ingresos, y las estrategias son las siguientes:

  • Aumentar el salario del trabajo de asalariado, ya sea en la misma empresa o haciendo cambios de empresa dirigidos, entre otras cosas, a aumentar tu salario.
  • Complementar el trabajo principal con otro trabajo que aporte un dinero extra. Se trata de emprender, y hay varias maneras de hacerlo: vendiendo productos y/o servicios, haciendo formación, mediante el marketing afiliado en entornos digitales (recomendando productos y llevándote una comisión cuando lo hagas), la publicidad también en entornos digitales, entre otros.

Y otras estrategias más puntuales serían:

  • Venta de objetos que ya no utilizo, a través de sitios de compra-venta de segunda mano como Wallapop, ebay o segundamano.es.

Voy a trabajar en todas las estrategias, porque tengo la motivación (más rápido llegaré a la IF) y el tiempo para dedicarme a ellas. La estrategia 1 la estoy gestionando, y para la Estrategia 2 he decidido empezar por el marketing afiliado en entornos digitales, y voy a intentar ganar dinero con este blog, y más adelante me dedicaré a la venta de productos digitales –ya tengo algunas experiencias en esto que os contaré más adelante, y me apetece compartir algunas de las cosas que he conseguido aprender a lo largo de mi carrera profesional. Pero poco a poco. Y la estrategia 3) la empezaré también de manera sistemática, ya que esto ya lo hacía hasta ahora, pero ahora lo enmarcaré dentro del gran objetivo que es la IF.

Con respecto al márqueting afiliado – y también es extensible a la venta de productos-, he realizado un viaje hasta llegar a la filosofía que tengo hoy. Creo en este concepto como una posibilidad de ofrecer valor a otras personas, para dar cobertura a algunas necesidades, a partir de productos que conozco, he utilizado, y pienso que pueden ser de valor. En este blog no publicaré nunca un enlace a un producto afiliado que no haya utilizado y que no haya visto su valor para el reto de conseguir la IF. No me interesa vender por vender, quiero ser coherente con esta idea. Y, es otra manera de generar confianza con las personas que decidan leer este blog y emprender también su camino hacia la IF.

Dicho esto, ¡manos a la obra!